Evangélicos proponen considerar “caso a caso” indulto a militares
Chile.-Pastores entregaron propuesta a Piñera. Asumen que “los delitos de lesa humanidad no prescriben”, pero estiman que “los mandatados” lo “merecen”.
Los evangélicos entregaron hoy su propuesta sobre un indulto bicentenario al Presidente Sebastián Piñera, apuntando requisitos para acceder a un eventual beneficio de excarcelación o rebaja de pena, pero dejando a “una revisión caso a caso” el destino de violadores de los derechos humanos.
El obispo de las iglesias evangélicas, Emiliano Soto, sostuvo que “los delitos de lesa humanidad no prescriben”, pero recalcó que “hay situaciones que se van a considerar caso a caso”, evaluando “el grado de responsabilidad”, dentro de lo cual considera que “lógicamente los mandatados merecen indulto”.
De esta manera dejó en claro que la propuesta de su iglesia incluye también la posibilidad de indultar a violadores de los derechos humanos, tal como plantea la institución católica, considerando el mando que podría haber obedecido un torturador o un asesino .
El documento entregado en La Moneda, señala que la iglesia evangélica “comparte el dolor” de familiares y amigos de torturados y desaparecidos en dictadura, pero que también les “preocupa la debida atención a las familias de los militares que les correspondió ser mandatados, distinguiendo el grado de responsabilidad con que les tocó actuar en cada caso”.
Soto dijo que “es necesario que el gobierno promueva una discusión con la inclusión de todas las sensibilidades ideológicas y representantes de todos los sectores sociales y actores relevantes de la sociedad para que efectivamente el país pueda reconciliarse con su historia y encontrarse con su dolor”.
Jorge Méndez, obispo de los pastores evangélicos, planteó 7 aspectos que debieran ser considerados a la hora de evaluar un indulto, entre ellos no ser reincídete y haber cumplido más de dos tercios de la condena, dependiendo de la edad.
Asimismo plantea que se debiera beneficiar a mujeres con hijos menores de 14 años y enfermos graves, inválidos o terminales, apuntando que además se considere que haya habido confesión de los delitos y arrepentimiento, conducta ejemplar, y haber estado en un programa de rehabilitación.
En caso de delincuencia juvenil, plantean evaluar buena conducta, arraigo familiar, cumplimiento de más de la mitad de la pena viabilidad de rehabilitación.
Fuente: La Nación